Barcelona se asienta sobre una geología dual que define su geotecnia: el zócalo paleozoico de Collserola y los suelos cuaternarios del delta del Llobregat y el Besòs. En la plana deltaica, las intercalaciones de limos blandos, arenas sueltas y niveles freáticos a menos de dos metros exigen ensayos que no alteren la muestra. Aquí el ensayo CPT (Cone Penetration Test) aporta un perfil continuo de resistencia por punta y fuste que el SPT no puede igualar en estos depósitos. La norma EN ISO 22476-1:2012 rige la ejecución, y en Barcelona la aplicamos con penetrómetros de 20 toneladas capaces de superar los rellenos antrópicos del Raval o los sedimentos del Port Vell. Un dato real: la subsidencia diferencial en el barrio de La Marina del Prat Vermell, documentada por el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya, demuestra por qué un perfil continuo con CPT evita cimentaciones mal calibradas en zonas de transición deltaica.
En los limos deltaicos de Barcelona, el CPTu detecta cambios de drenaje en centímetros: una precisión que el SPT no ofrece.



