En Barcelona, la combinación de un parque automotor denso, las lluvias torrenciales de otoño y un subsuelo que alterna entre arcillas expansivas del Cuaternario y rellenos antrópicos en el llano exige un diseño de pavimento flexible que vaya más allá del catálogo de secciones estándar. Hemos visto fallos prematuros en viales del Eixample y en polígonos de la Zona Franca porque la explanada no se trató adecuadamente. Un buen diseño de pavimento flexible en Barcelona debe partir de un reconocimiento geotécnico serio. Antes de definir paquetes de firme, el estudio del suelo de soporte con un ensayo CBR en campo es la única forma de no sobredimensionar por miedo ni quedarse corto y asumir deformaciones en menos de cinco años. Nuestro equipo aplica la Instrucción 6.1-IC y el PG-3, pero con criterio local: sabemos que la humedad de equilibro aquí es alta y que el drenaje lateral es tan importante como la resistencia de la capa de rodadura.
En el clima mediterráneo de Barcelona, el drenaje del firme es tan vital como la resistencia de la mezcla asfáltica: un pavimento flexible falla antes por saturación de la explanada que por agotamiento estructural.



