El Código Técnico de la Edificación, en su Documento Básico SE-C, establece exigencias que en Barcelona adquieren matices muy concretos. La ciudad se asienta sobre un mosaico geológico complejo: los suelos cohesivos del Pla de Barcelona alternan con rellenos antrópicos en el frente marítimo y formaciones del Cuaternario al pie de Collserola. Un diseño de cimentaciones superficiales no puede limitarse a la tensión admisible del terreno. Requiere conocer el comportamiento diferido del suelo. Las arcillas del subsuelo barcelonés presentan variaciones estacionales de humedad que modifican su resistencia. Por eso combinamos la caracterización geotécnica de laboratorio con ensayos de granulometría para identificar finos plásticos, y cuando la campaña lo exige, recurrimos al ensayo CPT para obtener un perfil continuo de resistencia en zonas de transición entre el delta del Besòs y el Llobregat.
En Barcelona, el módulo de balasto debe ajustarse al ensayo de placa de carga in situ: los valores tabulados subestiman la rigidez de las arcillas preconsolidadas del Terciario.



