La estación total robotizada se nivela sobre el trípode en la base del talud de Collserola. El equipo técnico posiciona los prismas reflectores en la corona mientras la unidad de control registra desplazamientos milimétricos en tiempo real. En Barcelona trabajamos con distanciómetros láser y software de modelación que procesa la geometría real del perfil, no aproximaciones teóricas. Los primeros 15 minutos de medición ya muestran si hay deformaciones activas en los estratos de pizarra meteorizada tan característicos de la sierra litoral. El análisis de estabilidad de taludes que ejecutamos no se limita al factor de seguridad: incorporamos la influencia de lluvias torrenciales mediterráneas sobre materiales con distinto grado de fracturación. Complementamos la campaña con sondeos SPT en la plataforma superior cuando se requiere correlacionar la resistencia a penetración con los parámetros de corte obtenidos en laboratorio.
Un talud estable en seco puede fallar en 48 horas si el modelo no incorpora la lluvia de diseño correcta para la zona mediterránea.



