El error más repetido en las obras viales de Barcelona es asumir que el valor CBR del proyecto se cumple en toda la traza. La realidad del terreno aquí es otra: se pasa de gravas del Llobregat a arcillas del Besòs en pocos kilómetros, y la capacidad portante cambia drásticamente. He visto contratistas confiando en un CBR de 20 cuando el suelo real, a 40 cm de profundidad, apenas alcanza 5. El resultado siempre es el mismo: deformaciones prematuras, recepción de obra bloqueada y un conflicto contractual que nadie quiere gestionar. El ensayo CBR, bien ejecutado según norma UNE 103502, resuelve esta incertidumbre antes de extender la primera tongada. Para obra lineal en Barcelona complementamos el dato con sondajes SPT cuando la rasante atraviesa suelos granulares densos y necesitamos correlacionar resistencia.
Un CBR de 5 en el Besòs compactado al 100% del Proctor Modificado equivale a un firme sobredimensionado al 40% si se usó el valor del proyecto sin verificar.



