Barcelona se asienta sobre un perfil geotécnico que alterna depósitos aluviales del Besòs y Llobregat con formaciones rocosas de Montjuïc y los contrafuertes de Collserola. Excavar a más de 8 metros en el Eixample implica lidiar con arenas sueltas y gravas en matriz arcillosa, con un nivel freático que aflora a solo 3 metros en el frente litoral. Diseñamos pantallas de pilotes secantes y muros pantalla de hasta 30 metros de profundidad. El control de asientos en edificios adyacentes del siglo XIX exige módulos de deformación realistas y una modelización precisa. Para proyectos en la Zona Franca, donde los rellenos antrópicos superan los 5 metros, combinamos el diseño con inyecciones de compensación y el uso de anclajes activos en múltiples niveles.
En Barcelona diseñamos cada fase de excavación para controlar asientos menores a 10 mm en edificios históricos, usando modelos de elementos finitos calibrados con ensayos in situ.



